Paraguay, con una expansión de 9,7%, liderará el crecimiento en el 2010, mientras que Venezuela anota una caída de 1,6% y Haití –que enero sufrió un devastador terremoto y ahora una epidemia de cólera– una caída de 7%.
En el 2010 el desempeño de la economía de la región fue “sobresaliente”, según la secretaria ejecutiva de la Cepal, la mexicana Alicia Bárcena, quien destacó el impacto de las políticas contracíclicas de los gobiernos y la recuperación internacional como principales impulsos para la rápida recuperación. Sin embargo, “el comercio, las remesas, la inversión extranjera directa y la economía global se recuperan en dos velocidades: una para los países emergentes y otra para los países desarrollados”, dijo.
Según el informe, la región recuperó los volúmenes de comercio previos a la crisis, y la inversión extranjera directa recuperó entre 30 y 35% después de una caída de más de 40% en el 2009. Las remesas, sin embargo, no alcanzaron los niveles previos a la crisis a pesar de que volvieron a crecer. “Difícilmente se van a recuperar, por tres factores: los mercados de los países desarrollados siguen deprimidos, la política migratoria se ha endurecido, y la permanencia de los trabajadores al exterior se ha limitado”, explicó Bárcena.
En tanto, las importaciones crecieron y las exportaciones mejoraron tanto por el incremento de los volúmenes como de los precios. Los países mineros (Chile y Perú) se beneficiaron de un mayor precio de los metales, de la misma forma que los países petroleros (Colombia, Ecuador, Bolivia, Venezuela) aprovecharon el precio del combustible. La inflación, que pasó de 4,7% en el 2009 a una cifra estimada de 6,2% en el 2010, “no se prevé que se convierta un problema a corto plazo”.
EL DESAFÍO PARA 2011
El mayor desafío económico para América Latina en 2011 es controlar la previsible apreciación cambiaria que debe seguir a un flujo de capitales de corto plazo, advirtió ayer la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la institución, presentó el informe anual sobre el balance de las economías latinoamericanas que señala que la elevada rentabilidad con bajo riesgo que pueden ofrecer muchos activos financieros de la región puede dar lugar a un incremento de flujos de capital de corto plazo, y a su vez, una apreciación excesiva de las monedas de los países de América Latina y el Caribe. En este sentido es muy probable que la mayor liquidez global contribuya a profundizar la tendencia a la apreciación real de la mayoría de las monedas de la región, se indica.